El Ministerio de Exteriores de Rusia convocó este miércoles 2 de septiembre de 2026 al encargado de negocios de Alemania en Moscú, Bernd Finke, después de que el gobierno alemán responsabilizara a Rusia por un fallido ataque híbrido con drones registrado el 4 de agosto en el aeropuerto de Leipzig/Halle.
La citación diplomática ocurrió un día después de que Berlín señalara oficialmente a Moscú por el incidente, en el que fue localizado un dron con explosivos en una zona de seguridad cercana a aviones de carga ucranianos. Alemania anunció además el cierre del consulado ruso en Bonn y la cancelación del contrato de la Casa Rusa en Berlín.
Moscú acusa a Berlín de escalar la tensión
La cancillería rusa informó que el representante alemán fue convocado por las declaraciones y medidas adoptadas por el gobierno de Alemania. El viceministro de Exteriores ruso, Alexandr Grushkó, acusó a Berlín de elegir “la senda de la escalada” y sostuvo que la diplomacia debe funcionar en ambas direcciones.
Grushkó descartó por ahora una ruptura de relaciones diplomáticas con Alemania. “Le daremos una oportunidad a la diplomacia, pero la diplomacia es una calle de doble dirección”, declaró ante medios locales.
Alemania atribuye a Rusia el incidente en Leipzig
El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, afirmó el 1 de septiembre que las investigaciones de los servicios de seguridad alemanes y la información proporcionada por socios europeos apuntaban a una participación rusa en el ataque del 4 de agosto.
De acuerdo con las autoridades alemanas, en el lugar fueron asegurados una configuración de dron, explosivos y tecnología de detonación que presentarían similitudes con materiales y métodos identificados en otras operaciones híbridas atribuidas a Rusia. La fiscalía federal alemana mantiene abiertas las investigaciones.
El aeropuerto de Leipzig/Halle es un importante centro internacional de carga y también participa en operaciones logísticas vinculadas con el apoyo a Ucrania. La presencia del dron cerca de aeronaves de carga ucranianas elevó la preocupación de Berlín por posibles acciones de sabotaje contra infraestructura estratégica.
Respuesta diplomática y presión europea
Además de convocar al representante alemán, Moscú rechazó las acusaciones y calificó de fabricadas las pruebas presentadas por Berlín. El presidente ruso, Vladímir Putin, también consideró un error grave las medidas anunciadas por Alemania.
La acusación alemana provocó reacciones de la Unión Europea y la OTAN. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, señaló que el incidente tenía características de terrorismo patrocinado por un Estado, mientras que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, expresó solidaridad con Alemania.
Por ahora, el intercambio de convocatorias y las medidas contra instalaciones diplomáticas y culturales rusas mantienen abierta una nueva disputa entre Moscú y Berlín. El caso también será analizado por ministros europeos, en un contexto marcado por acusaciones de sabotaje y operaciones híbridas vinculadas con la guerra en Ucrania.

