Joshua Kushner, fundador y director ejecutivo de Thrive Capital, expresó el 1 de septiembre de 2026 su arrepentimiento por haber participado en el plan impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para crear una filial comercial y vender una participación a inversionistas privados.
La propuesta contemplaba una inversión de 4 mil 200 millones de dólares por 20 por ciento de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva entidad que concentraría parte de las operaciones comerciales relacionadas con las competencias de la organización, incluida la Copa del Mundo.
En un comunicado, Kushner afirmó que su grupo no supo apreciar las dinámicas políticas del futbol global. También sostuvo que respaldaba los objetivos originales de FFE, pero reconoció que, de haber anticipado la reacción que provocaría el proyecto, Thrive Capital no se habría involucrado.
El plan fue abandonado pocos días después de hacerse público en agosto, tras recibir críticas de distintas organizaciones del futbol, principalmente de la Unión de Asociaciones Europeas de Futbol (UEFA). La confederación europea cuestionó que la iniciativa se hubiera desarrollado sin el respaldo suficiente de las federaciones afiliadas.
La UEFA también prepara una posible denuncia penal en Suiza contra Infantino por presunta gestión criminal relacionada con la estructuración, valoración y promoción de la operación. Hasta ahora, se trata de una acción anunciada por el organismo y no de una condena judicial.
Como parte de ese proceso, la UEFA solicitó ante un tribunal federal de Nueva York autorización para citar a Kushner y a Thrive Capital, con el objetivo de obtener documentos y testimonios sobre las negociaciones del proyecto.
La controversia abrió una crisis de gobernanza en la FIFA y puso bajo escrutinio la participación de capital privado en los derechos comerciales de sus principales torneos. El proyecto FFE permanece descartado mientras avanzan las acciones legales y las solicitudes de información.

