El Gobierno de la Ciudad de México impulsa una estrategia económica para desarrollar las periferias mediante seis nuevas centralidades, con el objetivo de diversificar la inversión, el empleo y las actividades productivas fuera del centro de la capital.
El plan forma parte del Segundo Informe de Gobierno de Clara Brugada y responde a la desigualdad territorial que concentra las fuentes de empleo y las oportunidades económicas en determinadas zonas de la ciudad. La propuesta plantea que las periferias se conviertan en espacios de crecimiento y desarrollo.
Seis zonas con vocaciones económicas específicas
- Sur, integrado por Tlalpan y Xochimilco, con actividades vinculadas a las ciencias de la vida, la biotecnología y la industria farmacéutica.
- Sur-poniente, que comprende Magdalena Contreras y Milpa Alta, enfocado en la producción agroecológica y el ecoturismo.
- Oriente, con Tláhuac e Iztapalapa, donde se plantea impulsar la reindustrialización responsable, el cuidado ambiental, la sustentabilidad, la economía circular y la biotecnología.
- Norte, principalmente en Vallejo y Azcapotzalco, orientado a renovar la vocación industrial y fortalecer la economía digital y la inteligencia artificial.
- Centro, destinado a servicios corporativos, financieros y creativos de alto valor.
- Corredor Aeropuerto-Central de Abasto, especializado en logística y distribución.
La administración capitalina sostiene que el enfoque territorial busca reducir la disparidad regional y acercar las oportunidades económicas a las zonas donde vive la población, para evitar que los traslados hacia el centro sean necesarios para trabajar o acceder a servicios especializados.
La estrategia se integra al eje de una ciudad próspera, con inversión, empleo, desarrollo compartido e innovación tecnológica, incluido en el Segundo Informe entregado al Congreso de la Ciudad de México el 1 de septiembre de 2026.
Además del componente económico, el proyecto plantea una visión de ciudad con varias centralidades sociales y productivas. El propósito es que las distintas zonas de la capital cuenten con alternativas propias de desarrollo y reduzcan la división entre el área central y las periferias.

