La Comisión Permanente del Congreso de la Unión concluyó sus trabajos el lunes 24 de agosto de 2026 en medio de una nueva confrontación entre las bancadas por el regreso temporal de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y la posterior solicitud de una segunda licencia al cargo.
Durante la sesión, los grupos parlamentarios fijaron postura sobre la situación política del estado y el próximo inicio del periodo ordinario de sesiones, programado para el 1 de septiembre. El debate incluyó acusaciones de la oposición, llamados a investigar al gobernador con licencia y una defensa de la actuación del gobierno federal por parte de Morena y sus aliados.
El Partido Acción Nacional consideró insuficiente la segunda licencia solicitada por Rocha Moya y sostuvo que una nueva ausencia no elimina las acusaciones que enfrenta. Legisladores panistas también plantearon que se analice la detención del mandatario y la posibilidad de declarar la desaparición de poderes en Sinaloa.
“Otra licencia no borra los delitos”, señalaron legisladores del PAN durante sus intervenciones.
La discusión elevó el tono entre las fuerzas políticas. El coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira, lanzó una expresión contra la mayoría legislativa, mientras que representantes de Morena respondieron con señalamientos hacia la oposición y cerraron filas con la presidenta Claudia Sheinbaum.
El senador Manuel Huerta, de Morena, afirmó que la oposición actuaba bajo una postura de confrontación y sostuvo que el país enfrenta un contexto de presión nacional e internacional. También cuestionó las críticas dirigidas contra la presidenta por su posición frente al caso de Sinaloa.
Rocha Moya retomó sus funciones como gobernador el viernes 21 de agosto, después de más de tres meses de licencia, pero volvió a separarse del cargo aproximadamente 34 horas después. El Congreso de Sinaloa aprobó posteriormente una nueva licencia por tiempo indefinido y superior a 30 días.
Con el cierre de la Comisión Permanente, el conflicto político relacionado con Sinaloa quedó trasladado al próximo periodo ordinario del Congreso de la Unión. Las bancadas mantuvieron posiciones encontradas sobre las responsabilidades del gobernador con licencia, la gobernabilidad del estado y el papel de las instituciones frente a las acusaciones existentes.

