Una empresa de inteligencia artificial podría comprar, digitalizar y utilizar libros protegidos por derechos de autor para entrenar un modelo en México, advirtió Jesús Manuel Niebla Zatarain, investigador de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa. El especialista señaló que un esquema similar al denominado Proyecto Panamá, relacionado con Anthropic, evidenció los riesgos que plantea el uso masivo de obras protegidas.
La advertencia ocurre mientras México mantiene en discusión distintas propuestas para regular la inteligencia artificial, la ciberseguridad y el uso de contenidos protegidos. Hasta ahora, estos asuntos se han abordado mediante disposiciones existentes, como la legislación sobre derechos de autor, además de criterios establecidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La preocupación por el entrenamiento de modelos
Niebla Zatarain planteó que, sin reglas específicas, los proveedores de servicios de IA podrían enfrentar menos restricciones para obtener y procesar grandes volúmenes de información. En el caso citado como referencia, Anthropic adquirió libros físicos, digitalizó sus páginas y utilizó el material en procesos vinculados con el entrenamiento de sus modelos.
El investigador consideró necesario establecer candados que obliguen a las empresas a garantizar un mínimo de integridad en el manejo de los datos. También propuso incentivar el consumo de plataformas diseñadas de acuerdo con las características del marco jurídico mexicano.
“La IA, como todo desarrollo tecnológico, presenta una dualidad, y debemos tener reglas claras que nos permitan e incluso nos obliguen a utilizarla de manera positiva y minimicen los riesgos que puedan producir”, afirmó.
Reglas firmes y adaptables
La propuesta no consiste, explicó, en crear normas rígidas, sino en establecer disposiciones firmes que protejan la integridad de los contenidos y puedan adaptarse a la evolución tecnológica. Esto implicaría definir obligaciones para los proveedores y mecanismos de supervisión sobre la forma en que se obtienen, digitalizan y utilizan las obras.
En el Congreso mexicano se han presentado iniciativas relacionadas con los derechos de autor y la inteligencia artificial. Algunas buscan reconocer la intervención humana en obras creadas con apoyo de estas herramientas, mientras otras plantean reforzar la protección de la voz, la imagen y el trabajo artístico frente a usos no autorizados.
El debate también está relacionado con decisiones judiciales sobre la protección de obras generadas mediante inteligencia artificial y con la necesidad de precisar qué responsabilidades corresponden a desarrolladores, operadores y usuarios. Por ello, el caso del Proyecto Panamá es considerado un ejemplo de los desafíos que podrían presentarse en México si el crecimiento de estas tecnologías no se acompaña de reglas claras.

